Instalando RED HAT LINUX 6.1


Todos (quien mas quien menos) maldecimos la empresa de Bill Puertas por los problemas que su entorno Güindous tiene: Que se cuelga, que se pincha, que no funciona bien, que pierde datos. Tal es el problema que ya se estableció como raro o imposible de creer aquel sistema donde el Güindous funcione bien.

Creemos que la mejor forma de ayudarlos es acercándoles un manual de instalación del LINUX desde cero. Así que aquí va...

La Instalación
Hemos instalado RedHat 6.1 en una máquina que ni siquiera  cargaría el controlador del mouse en Güindous (Pentium 120, 64Mb de memoria, Disco IDE de 3.2Gb, CD-ROM IDE de 32X, Placa de vídeo S3Virge y placa de audio SoundBlaster 16 equipada con WaveTable). Pensábamos instalar el sistema en un equipo AMD K6-2-400, pero al momento de hacerlo no estaba disponible, así que nos quedo nuestra vieja 120.

Interface Gráfica
La presencia de una interfaz gráfica, en vez del tradicional menú en modo ANSI, hace mucho más intuitivo el proceso de instalación. El ratón lo facilita todo, así como una ayuda "En Línea", que nos dice a cada pantalla, el tema sobre el que se va a decidir, o el proceso que tendrá lugar a continuación. Si resultara molesta, podemos ocultarla con el botón a la izquierda abajo "Show/Hide Help". Los íconos que se han elegido, resultan bastante intuitivos, como así también bastante grandes, pero eso no llega a ser insoportable. Hubiera sido de todos modos, una alternativa interesante, poder elegir una instalación en modo "tradicional" de un modo más cómodo que tipeando "text" ante el prompt de boot, y también sería interesante una ayuda cambiante ante cada ítem de las diferentes pantallas. Respecto al soporte de idiomas, no es completo, pero si aceptable, en la sección ayuda en línea. Hay más idiomas soportados, y su elección influye sobre el lenguaje por defecto con que se instalará Linux en nuestro sistema.

Flexibilidad
Más allá de la parte estética, consideremos otras mejoras: Mejor soporte idiomático, desde el principio del proceso. Hay más opciones para la instalación. Además de la ya conocida distinción entre Instalar y Actualizar, se observan las opciones de Instalación como Servidor, Estación de trabajo, ya sea KDE o GNOME. De todos modos, solo obtendremos absoluta libertad en la selección de paquetes, en el modo Personalizable.

Hay ciertos cambios en la forma de manejar las particiones, como en el caso de la Instalación Servidor, que elimina todas las particiones previamente creadas en los discos, aunque sean de otros SOs. Si bien ha mejorado este aspecto, requiere igual o mayor atención que en las versiones anteriores. En el caso de que la máquina tuviera varios discos rígidos, se podrá configurar RAID en la definición misma de particiones.

 Configuración previa
Otros detalles que merecen comentario, al seguir avanzando en la instalación, son en particular, la posibilidad de crear cuentas para varios usuarios, en la misma pantalla en que se especifica una clave para el usuario root; la elección de la zona horaria sobre un mapamundi, con las ciudades mas importantes marcadas, y por ultimo, y mas importante que lo anterior, que los cambios de configuración que se realizan, no implican escritura alguna en nuestro disco, sino hasta el final de la configuración de XWindow, a diferencia de la instalación anterior, que instalaba en disco, para luego configurar X. Vale decir entonces, que podemos reiniciar el equipo sin riesgo alguno, mientras no se ejecuta X. A propósito de la seguridad, también se puede definir aquí las características del manejo de claves (habilitar MD5, shadow, NIS, etc.), y si en algún momento sienten la necesidad de ver más en profundidad lo que pasa mientras Cartman se instala, disponemos de 5 terminales, para mirar lo que pase: 1 a 5 nos mostrarán los mensajes del servidor gráfico, un shell, logs del kernel, del sistema y de quién sabe qué, mientras la número 7, pone la cara, para que todo se vea bien. (El cambio entre terminales como siempre, es con Alt+Fn o bien Alt+Ctrl+Fn, desde modo gráfico).

La elección de los paquetes
Bien, llegamos hasta aquí bastante satisfechos con RH61, no? Veamos que hay de nuevo ahora en la cuestión esta de los paquetes RPM y su manipuleo.

Nos recibe una serie de opciones que ya conocemos de anteriores ocasiones, pero con el agregado de estos íconos, que son definitivamente inmensos....

A continuación, la pantalla de elección de paquetes. Bastante completa, bien organizada, la ayuda se ubica en la parte inferior, convirtiéndose en una descripción del contenido de cada paquete. Y empezamos a ver, que buena parte de los paquetes que debieran estar marcados por defecto, no lo están: bash, bzip2, gzip, y muchos otros de utilidad para cualquier novato avezado que hubiera elegido la instalación personalizada.... Otro detalle incómodo, es la lejanía del botón marcador de instalación, de la ventana de paquetes. Bueno, estoy poniéndome exigente??? Entonces hay más, tampoco encontramos un resumen del total de bytes (o mas bien MegaBytes) que ocupará la instalación con los paquetes que vamos marcando/desmarcando para instalar.... solo podemos guiarnos por el tamaño individual de cada paquete.

Es muy común, que en el mar de paquetes que pasan ante nosotros, se nos escape alguno, que requiere de otro, que requiere otro.... entonces podemos retroceder sin miedo (como en cualquier punto de la instalación), para buscar la causa del problema. Un solo detalle a tener en cuenta al retroceder es que cuando volvemos a avanzar, nada de lo que hemos configurado, permanece, es decir, la pantalla siguiente reaparece con sus valores por defecto. Así que si recuerdan que olvidaron elegir el grupo de impresión, diez minutos después de elegir paquetes uno por uno, aténganse a las consecuencias.

Es destacable la novedad de los paquetes incluidos, como así también su mayor variedad, y la presencia de pequeñas nuevas herramientas, que facilitarán a cada paso, la vida en Linux del novicio, como por ejemplo el kudzu, que detecta nuevo hardware en cada inicio de sesión, el soporte de autorun para CD-ROMS, o rp3, utilidad para gestionar y poner en marcha, conexiones a Internet, al mejor estilo Acceso telefónico a redes. No haremos hincapié en las mejoras propias de la actualización de los paquetes, pero creo que no está de más comentar que ha habido por ejemplo en KDE, versión 1.1.2, con mas posibilidades de personalización, un gestor de temas de escritorio y algunos temas kde, para ir probándolos, al igual que para GNOME y Enlightenment. Podrán instalarse los dos administradores de paquetes correspondientes: KPackager y GnoRPM. Se han incluido más herramientas de desarrollo, como Glade, aunque faltó QTez, por ejemplo. El kernel que se instala es el 2.2.12-20, prácticamente el último, si tenemos en cuenta que .13 no tiene una semana de liberado. Además, se incluye la posibilidad de instalar un Actualizador, para que el sistema se encargue de buscar cositas nuevas que agregar... prefiero actualizar con mis propias manos, pero la alternativa está.

Y allí termina el proceso de instalación, de un modo bastante ordenado, sencillo, y poco doloroso, solo queda bootear, (o armar el disco de booteo, si lo hemos elegido en su momento), y disfrutar de las flamantes características de CartMan. 

Conclusión
Como hemos podido apreciar a lo largo de la instalación, hay falencias aquí y allá, pero son menores. Nada que afecte al funcionamiento de lo que hemos instalado, que en sí es lo importante. No hemos tenido que soportar las estupideces windozas como el "Póngase cómodo..." (y esperamos no verlas). La modularidad del kernel que se instala, permite un primer contacto bastante cómodo, aunque no debemos olvidar la necesidad de recompilarlo, para ajustarlo a nuestras necesidades.

Para aquellos que aún tienen instalado RH 5.2 o anteriores, es esta la versión a la que merece el esfuerzo actualizarse. Para los novatos, la comodidad de la instalación, convierte a RH 6.1 en una de las mejores alternativas, para un debut "nada traumático" en las armas de Linux. Y finalmente, para los usuarios experimentados, que deseen instalar Linux en el menor tiempo posible, con lo mínimo necesario de configuración, resulta una alternativa eficaz y confiable. De hecho, no vamos a poner por todo esto, a Cartman a la altura de Potato ni mucho menos, pero sin duda, si el objetivo fue poner Linux al alcance de las expectativas y el conocimiento de cualquier usuario, está más que conseguido.